
El gateo proporciona reacción de protección, ya que los niños que no gatearon tienden a caer de cara porque no utilizan las manos como medio de protección. El gateo también influirá en diferentes subsistemas como correr, jugar al fútbol, etc.
El desarrollo del cerebro
El gateo crea rutas de información neurológicas entre los dos hemisferios. Estas rutas creadas no sólo sirven para sentar las bases de las funciones superiores de movimiento, sino que son precursoras de conexiones que servirán para crear otras entre los dos hemisferios y que son trascendentes para la maduración de las diferentes funciones cognitivas.
El gateo implicauna coordinación. Implica que el brazo derecho vaya sincronizando con el pie izquierdo, y el brazo izquierdo con el pie derecho. A esto se le llama patrón cruzado, y es parte de un desarrollo cerebral sano.

En el nivel de desarrollo posterior al gateo comienzan los primeros procesos corticales de lateralización. Con él, uno de los hemisferios se convierte en dominante y el otro en servidor, para no tener que operar con ambos a la vez. Un niño pequeño que quiere agarrar una pelota utilizará las dos manos para llevar a cabo la acción. A su vez, un niño con un nivel de organización superior coge la pelota que le mandaron rodando con una mano.
Este desarrollo cognitivo ayuda al niño a poder escribir en el futuro: Cuando el niño gatea se establece entre ambaos una distancia similar a la que más adelante habrá entre ojo y mano a la hora de leer y escribir. Por lo tanto, favorece la aparición temprana de ambas funciones.

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